sábado, 29 de octubre de 2011

Calaveras Literarias en México


Realizar "calaveras" es una actividad muy frecuente en la sociedad mexicana —para el Día de Muertos, 2 de noviembre— Consiste en escribir algunos versos picarescos; con ritmo y rima que describen la relación de un hombre o una mujer, con la muerte, destacando con ironía las cualidades, defectos, actitudes y costumbres de la persona a la que se le hace alusión, en la calavera literaria.

Debe ser graciosa y ocurrente, y se le dedica una calavera a un personaje de cierta relevancia social, generalmente; pero no necesariamente, se intercambian entre amigos, van ilustradas de manera muy vistosa con cráneos y esqueletos.

Los primeros dibujos aparecieron en 1872 por el litógrafo Santiago Hernández, luego por Manuel Manilla, y se popularizaron con José Guadalupe Posada.

Por ejemplo:

A Berta Sandoval, por Griss.

En esta tumba se encuentran
los restos de un pintora,
se la llevó La de Blanco,
dicen que por su obra.
Conoce sus aptitudes,
su trayectoria sin mancha,
es pues Bertha la restauradora,
que ya dialogó con La Parca.
Pídeme lo que tú quieras,
la muerte fue complaciente
entonces le dijo ¡a que ni te imaginas!
desde ahora quiero ser La Catrina.
Aunque me quede en los puros dientes
y me digan La Huesuda
ahora Bertha camina
de la mano con La Catrina.
Recorren plazas, mercados y escuelas
disfrutando de una larga vida
y la muerte es tan complaciente
que a diario brinda con La Catrina.


Qué es Morir, por Elías Nandino

Morir es
alzar el vuelo
sin alas,
sin ojos
y sin cuerpo.


Los Estudiantes

Los estudiantes, descontentos, con la huesuda se enojaron y en la puerta de la escuela, a patadas la sacaron.


Calaveras editadas por: Antonio Vanegas Arroyo, Gran Baile de Calaveras —1906—.

Llegó la gran ocasión
de divertirse de veras.
Van a hacer las calaveras
Su fiesta en el Panteón.

Las flautas son de canillas.
De huesos son los violines.
De cráneos los cornetines.
Los fagós de rabadillas.

Las viuditas relamidas
que se precian de virtuosas
asistirán ruborosas
todas de blanco vestidas.

Un militar esforzado
Que en todas partes corría
La gran cruz de valentía
Lucirá muy esforzado.

Los sudarios se reforman,
se remiendan las mortajas
y con las fúnebres cajas
estrado y gradas se forman.

Bailarán los comerciantes,
Los sastres y los cocheros,
Los soldados, los pulqueros,
Albañiles y estudiantes.

Ingenieros y cantores,
dependientes y modistas,
carretoneros y artistas,
lavanderas y pintores.

Será una gran igualdad
que nivele grande y chico.
No habrá ni pobre ni rico
en aquella sociedad.

El que quiera la función
mirar de las calaveras
que se muera de deveras
y que se vaya al Panteón.



Calaquita tan Catrina, por Luìs Arreguín

No dejes que te desplacen
que a ti te soñó Posada,
Rivera dejó pintada
y en el pueblo te incrustaste.

¿Qué sabe el abuso gringo
son sus brujitas sin gracia
y sus fantasmas sin alma
de amor sin ningún distingo?

¿Qué de ti sabe el poder
quien barre con quien se opone
sólo si es indio y es pobre?

¿De equidad puede saber?
¿Puede suplantarte alguna,
siendo esperanza y fortuna?

Tomado de la página de La Catrina Mexicana

¡Qué pena y qué dolor! Estoy muerto, Señor: nadie quiere leer mis blogs...
—Mi auto calavera, LE—

1 comentario:

Philippe dijo...

Hola Leopoldo, me alegra haber leído tu artículo sobre las calaveras y los ejemplos que has puesto son muy buenos.

Desde nuestro blog dedicado a las calaveras organizamos un concurso para recordar y celebrar esta tradición mexicana. Esperamos que puedas leer sobre el mismo en http://www.calaveras-literarias.com/concurso/ y si te interesa participes o le des difusión.

Saludos!