lunes, 1 de agosto de 2011

Organito de la Tarde



Y a propósito de tango, mi favorito: escuchalo, cantalo, bailalo... y si te despierta algún recuerdo, no te detengas... lloralo.

Al paso tardo de un pobre viejo
puebla de notas el arrabal,
con un concierto de vidrios rotos,
el organito crepuscular.
Dándole vueltas a la manija
un hombre rengo marcha detrás,
mientras la dura pata de palo
marca del tango el compás.

En las notas de esa musiquita
hay no se que vaga sensación,
que el barrio parece
impregnarse todo de emoción.
Y es porque son tantos los recuerdos
que a su paso despertando va,
que llena las almas
con un gran deseo de llorar.

Y al triste son
de esa canción
sigue el organito lerdo
como sembrando a su paso
más pesar en el recuerdo,
más color en su ocaso.
Y allá se va, de su tango al son,
como buscando la noche
que apagara su canción.

Cuentan las viejas que todo lo saben
y que el pianito junta a charlar,
que aquel viejito tuvo una hija
que era la gloria del arrabal.
Cuentan que el rengo, que era su novio.
y que en el corte no tuvo igual,
supo con ella y en las milongas
con aquel tango reinar.

Pero vino un día un forastero
bailarín, buen mozo y peleador,
que en un a milonga
compañera y pierna le quito.
desde entonces padre y novio
van buscando por el arrabal,
a la ingrata muchacha,
al compás de aquel tango fatal.

Letra: José González Castillo
Música: Cátulo Castillo



3 comentarios:

Claudia Tanguera y Uruguaya dijo...

Hola Leopoldo,

Muy bonito el tango que colgaste...
Con blog supongo que serás una persona joven y me pregunto de donde viene tu afición por el tango, me contarías?
Cariños y en un corte y una quebrada nos estaremos leyendo nuevamente...
Claudia

Claudia Tanguera y Uruguaya dijo...

Hola Leopoldo,

Muy bonito el tango que colgaste...
Con blog supongo que serás una persona joven y me pregunto de donde viene tu afición por el tango, me contarías?
Cariños y en un corte y una quebrada nos estaremos leyendo nuevamente...
Claudia

Leopoldo Espinosa dijo...

Hola Claudia,

Gracias por el elogio, soy joven de corazón, tengo 53 años. ¿De dónde viene mi afición por el tango? Por herencia, los heredé de mi padre, que a su vez él heredó de su padrastro, uruguayo. Platicaba mi papá, en paz descanse, que en la farmacia que tenían, siempre se podía escuchar a Roger, su padrastro; tararear un tango.

Fuertes abrazos y feliz día de Reyes.